Misa Diaria y Lecturas

¿No puede asistir a la Santa Misa? EWTN le ofrece las lecturas del día para permitirle seguir la Misa diaria en su transmisión por televisión. Las lecturas también son ideales para hallar tiempo durante el día para la reflexión espiritual. Escuche, vea o lea desde la comodidad de su hogar. Esta página incluye las lecturas del día y videos en línea, un recurso para todo el que desee vivir la vida de fe que agrada a nuestro Señor.

Viernes 22 de octubre de 2027

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Con textos en español y latín, la Guía para la Misa Global Televisada te guía a lo largo de la Misa diaria que ofrecemos en EWTN.

El Padre Joseph Mary Wolfe dice: «Hemos integrado este pequeño cuadernillo para ti, para ayudarte a unirte a la Iglesia Universal en todo el mundo a cantar las alabanzas del Señor mientras rezamos y cantamos juntos, unidos en el Sagrado Sacrificio de la Misa por EWTN».

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San Juan Pablo II, Papa (Memoria Libre)

Primera Opción
Segunda Opción

Primera Lectura

Romanos 7:18-25

18Porque sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita el bien; pues querer el bien está a mi alcance, pero ponerlo por obra no.
19Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.
20Y si yo hago lo que no quiero, no soy yo quien lo realiza, sino el pecado que habita en mí.
21Así pues, al querer yo hacer el bien encuentro esta ley: que el mal está en mí;
22pues me complazco en la ley de Dios según el hombre interior,
23pero veo otra ley en mis miembros que lucha contra la ley de mi espíritu y me esclaviza bajo la ley del pecado que está en mis miembros.
24¡Infeliz de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte…?
25Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo Señor nuestro… Así pues, yo mismo sirvo con el espíritu a la ley de Dios, pero con la carne a la ley del pecado.

Salmo Responsorial

Salmo 119:66, 68, 76-77, 93-94

66Enséñame el buen sentido y la inteligencia,
pues creo en tus mandamientos.
68Tú eres bueno y benigno:
instrúyeme en tus decretos.
76Que tu misericordia me consuele,
según la promesa que hiciste a tu siervo.
77Que me alcance tu compasión, y viviré,
porque tu Ley es mi deleite.
93Jamás olvidaré tus mandatos,
pues con ellos me das la vida.
94Yo soy tuyo: sálvame,
que voy buscando tus mandatos.

Evangelio

Lucas 12:54-59

54Decía a las multitudes:
—Cuando veis que sale una nube por el poniente, enseguida decís: «Va a llover», y así sucede.
55Y cuando sopla el sur, decís: «Viene bochorno», y también sucede.
56¡Hipócritas! Sabéis interpretar el aspecto del cielo y de la tierra: entonces, ¿cómo es que no sabéis interpretar este tiempo?
57¿Por qué no sabéis descubrir por vosotros mismos lo que es justo?
58»Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura ponerte de acuerdo con él en el camino, no sea que te obligue a ir al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.
59Te aseguro que no saldrás de allí hasta que pagues el último céntimo.

Primera Lectura

Isaías 52:7-10

7Qué hermosos son sobre los montes
los pies del mensajero que anuncia la paz, del mensajero de la buena nueva que anuncia la salvación, del que anuncia a Sión: «¡Reina tu Dios!».
8¡La voz de tus centinelas! Alzan la voz,
lanzan a una gritos de alegría, porque ven con sus propios ojos que el Señor regresa a Sión.
9¡Gritad de alegría, alborozaos a una,
ruinas de Jerusalén, que el Señor ha consolado a su pueblo, ha redimido a Jerusalén!
10El Señor ha desnudado su brazo santo
a los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 96:1-3, 7-8, 10

1Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, la tierra entera.
2Cantad al Señor, bendecid su Nombre,
anunciad, día tras día, su salvación.
3Proclamad su gloria a las naciones,
sus maravillas a todos los pueblos.
7Rendid al Señor, familias de los pueblos,
rendid al Señor gloria y poder.
8Rendid al Señor la gloria de su Nombre.
Llevad ofrendas, entrad en sus atrios.
10Decid a las naciones: «El Señor reina.
Él afianza el orbe, y no vacilará. Él juzga a los pueblos con rectitud».

Evangelio

Juan 21:15-17

15Cuando acabaron de comer, le dijo Jesús a Simón Pedro:
—Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Le respondió: —Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Le dijo: —Apacienta mis corderos.
16Volvió a preguntarle por segunda vez:
—Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Le respondió: —Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Le dijo: —Pastorea mis ovejas.
17Le preguntó por tercera vez:
—Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció porque le preguntó por tercera vez: «¿Me quieres?», y le respondió: —Señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que te quiero. Le dijo Jesús: —Apacienta mis ovejas.